Comité Editorial

DIRECTOR: Gonzalo Márquez Cristo. EDITORES: Amparo Osorio, Iván Beltrán Castillo. COMITÉ EDITORIALFabio Jurado Valencia, Carlos Fajardo, Maldoror. CONFABULADORES: Óscar Collazos, José Chalarca, Marcos Fabián Herrera, Sergio Trujillo Béjar, Fabio Martínez, Fernando Maldonado, Gabriel Arturo Castro, Guillermo Bustamante Zamudio. EN EL EXTERIOR: Alfredo Fressia (Brasil); Antonio Correa, Iván Oñate (Ecuador); Rodolfo Häsler (España); Marco Antonio Campos, José Ángel Leyva (México); Luis Alejandro Contreras, Benito Mieses, Adalber Salas (Venezuela); Renato Sandoval (Perú); Efer Arocha, Jorge Torres, Jorge Najar (Francia); Marta L.Canfield, Gabriel Impaglione (Italia); Luis Bravo (Uruguay); Armando Rodríguez Ballesteros, Osvaldo Sauma (Costa Rica).

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E D I T O R I A L

La divergencia, el pensamiento plural, la imaginación crítica, el encuentro lúcido que instaura el entendimiento, y todos los recursos inventados por la cultura para enfrentarse a los múltiples rostros de la pobreza y a los disfraces infinitos de la muerte, hoy se encuentran exiliados, arrojados a las inmediaciones. ¿Cómo participar de un festín donde el nombre de la realidad es sacrilegio, descarnado anatema y malévola irrisión?
Ante el mutismo cómplice y la tácita aceptación de una realidad inaceptable, y en la hora en la que todo debate empieza a extinguirse, apabullado por la tiranía del desprecio, que es casi peor que la de la violencia, resulta urgente fundar zonas propicias para el derroche de la libertad.
Soñamos con la alianza fecunda de la imaginación y la crítica, con la nupcias del periodismo y el pensamiento, de la verdad y la belleza: con una Con-fabulación… Porque solamente el uso ilimitado de la creatividad servirá de brújula para fundar el camino y desplazar la oscuridad reinante.
Desde este sitio convocamos al ingenio creador de los periodistas, escritores, académicos e intelectuales para que mediante el ejercicio de la escritura, despojados de cualquier oscura intención destructora, polemicemos y opinemos, y, con un alto sentido de la ética, hagamos aportes a la construcción del horizonte extraviado.

El libro de la Tierra – Antología Mayor


Publicamos a continuación el prefacio de Antología Mayor: El libro de la Tierra, que contiene 101 geniales textos, traducidos exclusivamente para esta obra, notable summa del pensamiento y la imaginación del ser humano en tributo a nuestra Madre Cósmica.

Aquí los textos y los autores incluidos:
Rig Veda, La Biblia, Gilgamesh, Hesíodo, Ovidio, Popol Vuh, Kogui, Guaraní, Tuareg, Cofán, Rimbaud, Frazer, Matta, Anaximandro, Heráclito, Pármenides, Demócrito, Platón, Aristóteles, Aristarco, Eratóstenes, Schopenhauer, Nietzsche, Rousseau, Heródoto, Plinio El Joven, Marco Polo, Colón, Alvar Núñez, Pigafetta, Humboldt, Bolívar, Esopo, Luciano, Swift, Wilde, Lagerlöf, Kafka, Saint-Exupéry, García Márquez, Da Vinci, Copérnico, Bruno, Galilei, Kepler, Huygens, Newton, Darwin, Marx, Engels, Boltzmann, Planck, Einstein, Freud, Perse, Chuang Tsu, Li Po, Tu Fu, Li Shang Yin, Wang Wei, Nezahualcóyotl, Whitman, Baudelaire, Maeterlinck, Rilke, Ramos Sucre, Rabearivelo, Martinson, Neruda, Guillevic, Ritsos, Gamoneda, Buonarroti, Basho, Defoe, Hölderlin, Cacique Seattle, Gauguin, Van Gogh, Machado, Barrett, Trakl, Rivera, Lovecraft, García Lorca, Hernández, Libro Egipcio De Los Muertos, Homero, Virgilio, Alighieri, Paracelso, Nostradamus, Verne, Juan De Patmos, Schwob, Schiller...
La imagen de portada fue realizada por el artista italo-colombiano Gastone Bettelli.


HONOR A LA RAZA HUMANA (Prólogo)
Por Gonzalo Márquez Cristo

«Nuestro amigo el Sol ha muerto, ¿retornará?» pregunta Stéphane Mallarmé en Los dioses antiguos, y este conmovedor y poético interrogante, que alude a nuestro inevitable funeral cósmico descrito en el hinduismo (Día de Brahma) y en el calendario Maya donde nuestra estrella cumple ciclos categóricos, se ha convertido también en una pesadilla de la astrofísica desde cuando científicos como Ludwig Boltzmann y otros alucinados investigadores de la termodinámica decretaron el fin del Universo.
Del origen estelar acaecido hace 14.500 millones de años hasta nuestra consumación cósmica que ocurrirá con la colosal agonía de nuestro amigo el Sol dentro de 5.000 millones de años si antes no improvisamos nuestro apocalipsis, obedeceremos los designios de la física que según los últimos descubrimientos se vislumbran cada día más aciagos.
La presencia protagónica del ser humano en la Tierra: en una pequeña «mota de polvo» –para usar la metáfora de Christiaan Huygens–, evidencia que este prepotente engendro, que antes se creía elegido por los dioses, aunque sabe todavía muy poco de su origen, ya deletrea el alfabeto de su aniquilación. Y al iniciar este tercer milenio, humillado por la ciencia, intentando fundamentarse en la nueva mitología legada por la Cuántica y la Relatividad, vemos cómo se encuentra condenado a un ínfimo rincón de la Vía Láctea (Camino de Leche), que debe su nombre al instante en que la bella diosa Hera alejó intempestivamente de su seno a su hijastro Heracles, quien siendo aún un infante ávido, intentó furtivamente amamantarse con el propósito de conquistar la inmortalidad; y así, según la perturbadora imaginería griega, de aquella lluvia de leche divina, se formarían las más de 200.000 millones de estrellas que conforman nuestra casa mayor.
Del caos al cosmos, del desorden del Big Bang a la armonía galáctica cuyo primer soñador fue Pitágoras; de nuestro origen estelar a la compleja vida en esta esfera imperfecta en la cual viajamos con celeridad por el universo –tal vez hacia ningún lugar– y que gira sobre sí misma a una velocidad más rápida que la del sonido (1.600 km/hora); de las cosmogonías forjadas por los pueblos primigenios hasta las inferidas por la ciencia, que no son menos fantásticas si contemplamos las teorías que involucran nuevas dimensiones, viajes en el tiempo y mundos paralelos –fuentes incesantes de perplejidad–; y si a lo anterior adicionamos las extravagantes explicaciones propuestas por las religiones con el fin de sustentar sus dogmas, pareciera incuestionable que el universo tiene más de fantasmagoría que de realidad, como lo vio Platón en el Mito de la Caverna y algunos cultores de la ciencia ficción.
Debido a esta multiplicidad de visiones y hallazgos que afloran de las arduas disciplinas del conocimiento, y sin la odiosa pretensión de ser exhaustivos, pero sí con la entereza de configurar un mapa diminuto –aunque esencial de nuestro vínculo con la Madre Magna que conjunte deslumbrantes creadores, desenfrenados vigías cósmicos y acuciosos investigadores–, nos propusimos acopiar un archipiélago de voces que comenzaron a construir hace milenios en distintas regiones del planeta, en innumerables lenguas y proveniente de diversas culturas, esta Antología Mayor: legado de la imaginación que honra a la Tierra y que ilumina nuestro acontecer cósmico.
Al rastrear en lo más sublime del arte y la ciencia aquella fenomenología irradiada por nuestro planeta, al seleccionar pruebas decisivas, no sólo de la «imaginación de la materia» (derivada de los elementos) sino de la «imaginación cósmica», el objetivo es plasmar un pequeño lunar (recuérdese el origen estelar de esta palabra), que no desvirtúe la extensa arqueología del asombro, que se ha venido configurando siglo a siglo, mientras afinamos nuestra conciencia planetaria.
Es oportuno mencionar que debido a su magnitud evidente, esta es una de las pocas antologías que tiene licencia para ser incompleta, porque el señalamiento de todo autor aquí excluido (por motivos inherentes a la incompletud humana o derivados de insalvables restricciones patrimoniales), deberá ser considerado por el lector como un hecho feliz, pues eso constata que tenemos otro paradigmático ser a quien elevar una acción de gracias, en concordancia con el epitafio de Isaac Newton, enterrado en la Abadía de Westminster en Londres, que reza en su parte culminante: Dad las gracias mortales porque este ser tan grandemente ha existido: ¡Honor a la raza humana!
Por tanto los textos aquí compilados, elegidos no sólo por su importancia testimonial sino por su magnitud poética, apenas pretenden rendir tributo a un planeta magnífico y a los sabios que los originaron, fieles a su arduo trabajo carente de motivaciones personales. Grandes cultores de diversas disciplinas: astrónomos, filósofos, físicos, poetas, biólogos, geógrafos, ecologistas, historiadores, psicólogos, antropólogos y químicos, que han dejado su huella determinante en nuestra cultura, expresan aquí en sus propias palabras –sin falaces interpretaciones académicas–, las más audaces tentativas por comprender los enigmas de la naturaleza y develar la convulsa existencia en nuestra única casa galáctica.
Es también pertinente referir que en el Libro de la Tierra, integrado por un centenar de escritos de geniales figuras, reconocidas por reflexionar en contra de los dogmas filosóficos, religiosos, políticos o estéticos; es ejemplar la obsesión de algunos de ellos para enfrentar las estructuras de poder que tantas veces controlan, retardan o aniquilan la necesaria sabiduría; y emprender una de las pocas luchas donde ha salido victoriosa la libertad: en el escenario del pensamiento.
Sabemos que estos aventureros de la develación que se propusieron franquear los límites, sin declinar, a pesar de la prisión y el escarnio (Wilde), de persecuciones inclementes (Galileo), de la locura (Nietzsche), del exilio (Da Vinci), de la expoliación (Cacique Seattle), del tormento que los llevaría a la consumación del suicidio (Van Gogh y Ramos Sucre) y de la hoguera como en el caso de Giordano Bruno; parecieran comprobar que la historia del conocimiento es también la historia de la persecución.
La sistemática quema de libros emprendida por el emperador chino Shih Huang Ti en el siglo III a.C.; las bibliotecas incendiadas como la de Alejandría en el 48 a.C. por los romanos y posteriormente a causa del dogmatismo cristiano (obispo Teófilo en el siglo IV) que contenía medio millón de libros en su época florida y donde reposaba lo más luminoso de la cultura de la antigüedad; la doble destrucción de la Biblioteca de Constantinopla (en 726 y 1453) que llegó a tener 100 mil obras; el incendio de la biblioteca de Trípoli a manos de los cruzados en 1099; la ignominiosa acción liderada por el obispo franciscano Diego de Landa quien en 1562 ordenó la quema de numerosos códices mayas; y las afrentas más recientes al pensamiento del hombre como las ejecutadas por los Nazis en 1933 y por los serbios cuando aniquilaron la biblioteca de Sarajevo en 1992, demuestran que habita una sedición en todo conocimiento, y que para subyugar a los pueblos los tiranos conocen desde hace milenios la importancia de arrasar lo más sublime de su imaginación cultural. El escritor norteamericano Ray Bradbury en Fahrenheit 451 da su incandescente testimonio novelístico al respecto, tramando una metáfora donde los cada vez más escasos –y peligrosos– defensores de los libros, deben escapar a un bosque y memorizarlos para impedir que las ficciones, las reflexiones y la luz de los descubrimientos científicos, sean exterminadas de la faz de la Tierra.
Honrando entonces el cúmulo verbalizado de la aventura humana, desde cuando los mitos intentaban explicar los fenómenos naturales, se avanzará en estas páginas por los senderos que fueron extendiendo nuestro universo para poder considerar (recordar la etimología latina de esta palabra: «estar con las estrellas») los parajes maravillosos engendrados en la Tierra alterna del sueño, los artilugios de la fantasía destinada en principio a sobrepasar la realidad, las indagaciones filosóficas y las manifestaciones sublimes provenientes de la fatal y dulce diosa creadora, de nuestra gran fuente natural: Gea, Ceres, Deméter, Cibeles, Ninhursag, Astarté, Coatlicue, Ishtar, Ixmucané, Inanna, Amalur, Atabey, Dana, Pacha Mama...
Seguiremos las crónicas de los desterrados, de las hecatombes, de las invasiones y de la expoliación y la usura que ha determinado nuestro acontecer; y también veremos pruebas de los exilados de sí mismos –de los trasterrados interiores–; y en el capítulo final contemplaremos los vestigios de la colosal pirotecnia geológica, de famosos viajes al inframundo y a otros mundos, y de las más radicales ensoñaciones apocalípticas, aunque no obstante, como siempre, haya un lugar irracional para la esperanza. 
La antología ha sido dividida arbitrariamente en ocho capítulos: El libro del origen (compilación de algunas cosmogonías), El libro de las preguntas (contiene el pensamiento de algunos filósofos sobre la eclosión del ser y las pugnas existenciales), El libro de los vigías (testimonio de conquistadores y exploradores al llegar a tierras ignotas), El libro de los prodigios (muestra al artista como hacedor de reinos maravillosos), El libro de las respuestas (señala determinantes descubrimientos científicos), El libro de la naturaleza (brindis poético por la Tierra), El libro del destierro (testimonio del exilio interior o colectivo) y El libro de las visiones (viajes extraordinarios y profecías sobre el destino de nuestra especie).
Luego de la intromisión atómica y sus conocidas catástrofes, la responsabilidad del hombre en la supervivencia de la naturaleza impone una lectura de estas revelaciones compiladas desde su perspectiva telúrica y enfatizando la entrañable relación existente entre los seres que la pueblan, en el sentido que señaló Ernst Haeckel al crear el término ecología, proveniente de Oikos (casa), porque como dijo Nietzsche: «El hombre es algo que debe ser superado».
Y debido a que no podemos fracasar en esta magna tentativa, y que la consecuencia de ultrajar nuestro origen será devastadora, si el sueño de Zarathustra no encuentra su destino, sólo nos queda emprender el regreso propuesto por Rousseau y Gauguin, a eso que peyorativamente denominan salvajismo: el retorno a aquella edad básica en que teníamos como amigos a los árboles y las estrellas, y aún era posible acostarnos en la hierba para escuchar el corazón de la Tierra. Pues no podemos olvidar la experiencia trágica de los mayas, que advierte categóricamente sobre el fracaso inexorable que acecha a las grandes ciudades, y el nuevo despotismo impuesto en nombre del conocimiento –cuyos abusos hemos padecido desde la Revolución Industrial hasta la herida de Hiroshima–, y tampoco las subyugantes tecnologías que están creando un desierto interior sin precedentes, donde el habitante común, despojado de la naturaleza, padece una tiranía impuesta por estructuras formales superfluas, alejado de lo esencial, mientras es gobernado por fantasmas, como Kafka y Orwell lo denunciaron.
¿Hace cuánto no admiramos la Luna? ¿Quién puede señalar alguna de las cien mil millones de constelaciones que componen el Universo? ¿Quién sabe llamar hoy por su nombre a cinco flores o pájaros? ¿Quién diferencia una estrella de primera magnitud? Nadie de este mundo ilusorio que nos ha sido impuesto; pero si olvidamos a la Tierra ella terminará por olvidarnos y perderemos con eso nuestra posibilidad cósmica.
Como un talismán nos queda, sin embargo, la resistencia interior que vislumbra el poeta René Char, quien aseguraba distinguir el ruido de las estrellas, en esta incomparable estrofa de Aromas cazadores, donde hace un recuento de nuestro detestable destino, pero que pese a todo conserva su lumbre prodigiosa: «Durante milenios hubo el vuelo silencioso del tiempo, mientras el hombre se adaptaba. Vino la lluvia desde el infinito; luego el hombre caminó y actuó. Nacieron así los desiertos; el fuego se alzó por segunda vez. Entonces el hombre, con el apoyo de una alquimia sin cesar renovada, dilapidó sus riquezas y masacró a los suyos. Siguieron el agua, la tierra, el mar, el aire. Entre tanto, un átomo resistía. Esto sucedió hace unos minutos».

El Libro de la Tierra está a la venta en las principales librerías colombianas
y en Amazon.com para todo el planeta.
También puede adquirirse directamente con descuento en Común Presencia Editores

(Tel: 249 5782. E-mail: comunpresencia@yahoo.com)  

Revistas independientes, desde la otra orilla


Por Gabriel Arturo Castro*

La alarmante soledad de las muchedumbres solitarias conduce a la violencia, a la angustia y a la evasión por medio de otras drogas que las de diseño: las adicciones a sucedáneos de una vida humana en la que necesitamos sabernos queridos y compartir nuestra búsqueda. Quizá, como intuyó Albert Camus, todo consista en cambiar solitario por solidario. No es más que una letra, pero a algunos parece que les cuesta. José Carlos García Fajardo

Las grandes y trascendentes revistas literarias en nuestro país están perdiendo peso y tienden a la extinción, indefensas ante la proliferación de los blogs hedonistas e individualistas, de desordenada promiscuidad, y frente al desamparo oficial de los gobiernos de turno o cediendo su espacio vital a las tramas del espectáculo, la feria de las vanidades y la pornografía.  Sólo unas pocas sobreviven, intentando capotear la íntima y dramática desconfianza en las posibilidades de publicación. Las que poseen un respaldo económico considerable, han creado su patrimonio mediante el disfrute snob del consumo de autores inventados artificialmente por una maquinaria publicitaria, de marketing efectivo a través de editoriales, embajadas y Ministerios. Revistas inofensivas e inocuas que ayudan a la confusión y desazón cultural, llenas de burócratas y de gentes de “buena sociedad” que nos privan de contenidos humanísticos, carentes de reflexiones críticas, estelar cementerio de textos muertos donde únicamente importa el lucimiento personal de las vedettes o luminarias de dudosa reputación literaria. Revistas que al leerlas se siente el hastío de una inútil mercancía. Su origen comercial les impide ser vanguardia, un actor del rompimiento de la tradición caduca, un trabajo de búsqueda y experimentación hacia nuevas formas artísticas y reflexivas.
Por fortuna y en contracorriente a lo anterior, existen algunas revistas independientes, solitarios y lúcidos esfuerzos de editores por crear espacios de expresión propios, una alternativa ideal para la difusión de autores jóvenes que se mantienen al margen de las políticas editoriales institucionales y comerciales. Un rasgo común en sus contenidos es la difusión de la literatura y lo no lucrativo como el motor que los une pesar de las diferencias ideológicas, estéticas y filosóficas que les confiere particularidad a cada propuesta editorial.
Es esa pluralidad en la proveniencia de los participantes lo que permite que las revistas muestren los diferentes registros de una lengua tan viva como el español, lenguajes artísticos de distintos raigambres y un diálogo intelectual al margen de élites, cofradías, feudos o grupos cerrados.
Frente a un difícil panorama cultural colombiano y las políticas que van cerrando el cerco a esfuerzos editoriales como las revistas independientes, algunas, muy pocas, se mantienen en pie, comunicando los aconteceres creativos de distintas generaciones, siendo solidarios con quienes buscan un espacio donde expresar su lenguaje, experiencia y obra, y que hallan en unas revistas sólidas, constantes, activas, las páginas dispuestas a apostar por el porvenir de los creadores dotados de talento y oficio. Implica, la anterior afirmación,  reconocer que dichas revistas culturales independientes resultan una opción como portadoras de una parte de la cultura realizada al margen de publicaciones comerciales y oficiales y que ellas surgen como opción ante la poca difusión de las expresiones culturales por los periódicos nacionales y los medios del Establecimiento. Son  espacios para la expresión libre y original de las nuevas tendencias del arte y el pensamiento colombiano.

Se trata de revistas culturales independientes porque su trama está en una  dirección: la autogestión. “No hay pauta oficial ni publicidad que financie la libertad de expresión,  ni la existencia de una publicación destinada a la pasión y no a la moda. De eso se trata una revista cultural”.  

Aurelio Arturo en francés




Por Julio César Goyes

Del también nariñense Carlos Muñoz Salazar se presentó la obra Morada al sur / Une Demeure Au Sud de Aurelio Arturo traducida al francés. El traductor es egresado de la Universidad de Nantes-Francia, fundador y director de la Alianza Colombo Francesa de Pasto  y docente del Departamento de Lingüística e Idiomas de la Universidad de Nariño. Morada al Sur / Une Demeure Au Sud, es uno de tres libros que promete Muños Salazar para exaltar la obra del ilustre poeta colombiano nacido en la Unión, Nariño, en 1906 y muerto en Bogotá en 1974. El libro está bellamente editado con ilustraciones del reconocido pintor nariñense Manuel Guerrero Mora.


Recorriendo el sur de Colombia, entre el frió y los vientos inesperados cargados de llovizna, encontré con gozo profundo que la lectura del poeta Aurelio Arturo continúa creciendo dentro y fuera del país entre “los días que uno tras otro son la vida”. Su obra es reeditada, llevada a la cinematografía o traducida varios idiomas. Dentro del programa de fomento a la Lectura en el Municipio de “Pasto Ciudad Capital Lectora”, recientemente se presentaron dos libros que reabren la seducción por la lectura poética arturiana: uno es Aurelio Arturo en el Corazón de las Palabras de Vicente Pérez Silva nacido en la Cruz, Nariño; humanista excepcional y rebelde, investigador cervantino y montalvino, autor de varias joyas bibliográficas. Fue homenajeado por sus paisanos en la VII Temporada de Letras y Feria del Libro de Pasto en mayo del presente año. El libro contiene artículos recopilados a lo largo de varios años, desde Adiós a un Altísimo Poeta leído en el funeral de su amigo en Jardines de Paz y publicado en 1975 en la revista Cultura Nariñense, hasta Aurelio Arturo Cantor del Viento escrito Panamá en el 2012. Vicente Pérez Silva expresa al iniciar su decir del sentir que “estás páginas no contienen nada distinto que la expresión del afecto al amigo; algunas vivencias de su discurrir humano, y, la reverdecida memoria de sus cantos perdurables”.

Cartas de los Lectores No. 337 - Julio 28 de 2014

LA ONU Y PALESTINA. ¿Alguien me podría explicar por qué la "comunidad internacional" representada por la ONU, está más concentrada en armar escándalo por un avión caído (no sabemos aún si "derribado por rebeldes de Ucrania") que por las masacres efectuadas sin ningún pudor por los israelitas en contra de los palestinos? (más de mil masacrados incluyendo niños refugiados en escuelas y sedes de la ONU). Y no es que las víctimas de un supuesto "ataque terrorista" (el avión) sean menos valiosas que las víctimas palestinas (producto de un ataque salvaje del fascismo sionista). Es la voluntad manipulada de la ONU, no para atender catástrofes humanitarias, que en el caso de Palestina es mil veces peor que el accidente del avión, sino para "buscarle camorra" a Rusia y reinstaurar una nueva "guerra fría" (de muy alta temperatura) utilizando a las víctimas como argumento de guerra, sin pensar para nada en la injusticia de las cuales éstas han sido víctimas. Palestina nunca ha contado para la comunidad internacional ni como pueblo, ni como estado, ni como sociedad, ni como humanidad. ¿Por qué? Porque sencillamente no tienen dinero. "Israel tiene derecho a vivir en paz" dice un slogan que justifica el genocidio que están haciendo con los palestinos. ¿Será que los palestinos, además de no tener derecho al territorio, a su soberanía, a su población, a su dignidad, tampoco tienen el derecho a la paz? Juan Carlos Arboleda, cantautor

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EL  HOLOCAUSTO  PALESTINO. La ONU por mayoría aprobó “investigar” al estado de Israel sobre la masacre que están cometiendo en Gaza, decisión sin duda tímida pues han debido votar para impedir el genocidio y no para investigar algo que ya todo el mundo conoce. Es de anotar –y de nunca olvidar– que varios países europeos como Francia, Alemania, Inglaterra, decidieron abstenerse de votar, lo cual es una ignominia.  Mientras como es de suponer Estados Unidos con su reconocido cinismo, con su manifiesto estado moral que sólo obedece a razones económicas, dio el único votó a favor de Israel. Y así continúa el genocidio. Es increíble también que la primera superpotencia del mundo quiera imponer sanciones a Rusia cuando ni siquiera tiene pruebas para demostrar que los rebeldes pro rusos derribaron el avión en Ucrania. ¿Será que los estadunidenses están ávidos de las riquezas naturales de Ucrania? ¿O será que quieren imponer otra Guerra Fría? Fernando Silva Montero

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PRESENTACIÓN DE MAPA DEL DESALOJO. La presencia de Rafael Cadenas leyendo sus observaciones en torno a su obra poética, le produjo una sensación de gran expectativa y tensión, y al escuchar sus palabras una satisfacción interna indescriptible. En el hall del Trasnocho como me dijo Armando asombrado había una "muchedumbre". Realmente este bautizo de Mapa del desalojo marcó un hecho importante de nuestra cultura  en el año. Cadenas se quedó hasta el final de la fiesta con un estado de ánimo muy especial. Todos queríamos una fotografía con nuestros artistas de la noche: Armando y Cadenas. Esto es frívolo... pero en estos momentos difíciles de nuestra país, se amerita de la alegría profunda que nos produjo esta edición tan cuidadosamente realizada por Fundación Común Presencia, y la importancia de que la obra de Armando vuele en Colombia. Todos queremos que su obra sea conocida fuera de los límites de Venezuela. La Guayaba de Pascal le da las gracias por habernos permitido organizar este evento. Luisa Helena Calcaño, Caracas

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PoemaRío VII. Festival Internacional de Poesía en el Caribe


Miguel Iriarte, Director de PoemaRío

Barranquilla 23 al 27 de Julio, 2014
Río y Mar de las Palabras
                                        
PoeMaRío es un evento de la Biblioteca Piloto del Caribe. La organización, ejecución y dirección está a cargo de Miguel Iriarte, poeta, ensayista, gestor cultural y catedrático universitario, director de la Biblioteca Piloto del Caribe.

Este festival internacional de poesía nació como un nuevo proyecto cultural que aprovechó, redefinió y proyectó la experiencia del evento denominado Poetas del Mundo en Barranquilla, con diez años de experiencia consecutiva, como una extensión del Festival Internacional de Poesía de Medellín. En el marco de esa trayectoria visitaron la ciudad de Barranquilla importantes poetas internacionales como Kama Kamanda (Congo), Peter Boyle (Australia), Ersi Sotiropoulo (Grecia), Takashi Arima (Japón), Justo Jorge Padrón (Islas Canarias), Juan Ramón Saravia (Salvador), Kasuko Shiraisi (Japón), Francisco Madariaga (Argentina), Miguel Donoso Pareja (Ecuador), Fernando Cazón Vera (Ecuador) Franca Bacciega (Italia), Juan Vicente Piqueras (España), Musaemura Simunya (Simbawe), Dumitru Ion (Rumania), Abbas Baydoum (LIbano), Americo Ferrari (Perú), Kofi Anyidoho (Ghana), Omar Lara (Chile), Zein el Abedin Fouad (Egipto), Vicente Rodríguez Nietzsche (Puerto Rico), Malak Mustafá (Siria), Kostis Gimosoulis (Grecia), Carlos Osorio Granados (Venezuela), Eduardo Espina (Uruguay), Muhsin Al-Ramli (Irak), Toyin Adewale (Nigeria), Natalia Toledo (México), Antanas Jonynas (Lituania).
A esa extensa nómina de poetas internacionales se han sumado nombres como los de Benjamín Ramón (Panamá), Alberto Rodríguez Tosca (Cuba), Stephan Chaumet (Francia), Ramón Mendoza (Cuba), Carlos Angulo (Venezuela), René Rodríguez Soriano (Rep. Dominicana), Jean Dany-Joachim (Haití), Deth Guerreiros (Brasil), Diego Valverde Villena (Perú), Enrique Noriega (Guatemala), Luis Hernández (Cuba), Alex Fleites (Cuba), MariaLuz Albuja (Ecuador), Betsimar Sepúlveda (Venezuela), Rodney Saint-Eloit (Haiti), Margarita Laso (Ecuador), Frank Báez (Rep. Dominicana), Mario Bojórquez (México), Marlene Zertuche (México), Marta Cwielong, Carolina Zamudio (Argentina), Ingrid Fitchner (Alemania), y Gabriel Okoundji (Congo), entre otros.
Importantes son también los poetas nacionales, regionales y locales que han hecho parte de este festival, como Gustavo Tatis, Fernando Linero, Joaquín Mattos, José Ramón Mercado, Nora Carbonell, Tallulah Flores, Mónica Gontovnik, Hernán Vargascarreño, José Zuleta, Monique Facuseh, Guillermo Martínez, Amparo Osorio, Horacio Benavides, Federico Diazgranados, Iveth Noriega, Ana Milena Puerta, Bibiana Bernal, Piedad Bonnett, entre muchos otros.


INVITADOS A LA VERSIÓN DE POEMARÍO 2014


Ninoska Laya Pereira (Venezuela), Pedro Granados (Perú), Jenny Asse Chayo (México), Marta Cwielong (Argentina), Marta Miranda (Argentina), Gloria Young (Panamá), Alex Fleites (Cuba), Arysteides Turpana (Panamá), Marcia Mogro (Bolivia), Lorena Flores Moscoso (Guatemala), Lucía Estrada (Antioquia), Luis Fernanda Trujillo (Bogotá), Tomás González (Valle), Robinson Quintero Ruiz (Atlántico John Better (Atlco.), Patricia Iriarte (Sucre), Amada Rosa Terán (Sucre), Rodolfo Lara (Bolívar), Mónica Gontovnik (Atlántico), Carlos Polo (Atlco.), Beatriz Vanegas (Santander), Clímaco Pérez (Guajira), Oscar Parra (Guajira), Tallulah Flores (Atlántico), Jesús Buelvas (Bolívar), Maitala Fé (Atlántico), Nohora Carbonell (Atlántico), Margarita Vélez (Bolívar), Leo Castillo (Bolívar), Joaquín Mattos Omar (Magdalena), entre otros.

Entrevista con Rosenell Baud


Rosenell Baud (Cantón de Vaud, Suiza, 1942). Grabadora, pintora, docente. Obtiene el certificado de L’Ecole des Beaux-Arts et d’Arts Apliqués de Lausanne en 1963 y homologa en 1968 como Maestra de Bellas Artes de la Universidad Nacional de Colombia. Varias exposiciones individuales y colectivas hacen parte de su trabajo artístico.
Entre las actividades académicas realizadas en Bogotá se encuentran: Catedrática de la Universidad Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario, 1997. Maestra de taller de grabado sobre metal, Atenea galería de arte, 1995. Maestra de talleres de expresión de las facultades de Arquitectura y Diseño Industrial de la Universidad Javeriana, 1990-1995. Maestra de la facultad de Arquitectura de la Universidad de la Salle, 1979 -1995. Maestra de la facultad de Bellas Artes de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, 1989. Maestra del taller de dibujo, Museo de Arte Moderno de Bogotá, 1981- 1990. Rosenell Baud, actualmente tiene su atelier en la ciudad de Bogotá.

EROSIÓN
Por Sergio Trujillo Béjar*

Rosenell Baud, una de las artistas más importantes del grabado en Colombia, presentó en el Museión de la XIII Feria de la Ciencia y la Tecnología en Corferias, una impactante y  bella instalación de su obra gráfica: EROSIÓN. Este trabajo experimental requirió un amplio desarrollo investigativo que se extendió por más de seis años. La temática central de la feria estuvo orientada hacia los temas ambientales, en especial el agua, con el propósito de crear conciencia de la importancia que tiene para Colombia este líquido precioso desde una perspectiva científica e innovadora. La maestra Baud ha dedicado su vida entera a la contemplación de la naturaleza plasmando sus sensaciones en varias expresiones artísticas, en especial, la pintura, el dibujo y el grabado.
En esta Entrevista Rosenell Baud nos acerca a la esencia de su exploración y a la experiencia que ella significó.

STB. ¿Qué es exactamente EROSIÓN?
RB. ¿Erosión? Déjame decirte que es un título simplemente. Que de repente se adapta de manera especial y rigurosa a la idea de mi trabajo y también, al tema principal que propuso Expociencia este año en el Museión.
STB. ¿Cómo nació la idea de esta instalación?
RB. Después de la exploración que duró más de seis años, quise mostrar ese universo que me revelaba cada tronco. La incisión de cada pieza de grabado. Historias que se anudaban a través del tiempo ¿Instalación? Una maravillosa y única solución para mi de presentar y exhibir 200 piezas de madera, 200 troncos de varias formas y tamaños con sus respectivos sellos de grabados.
STB. ¿Qué sentimiento, qué sensaciones despierta en ti el grabado?
RB. Pasión…siempre, desde siempre… mi camino recorrido hasta ahora.
STB. El dibujo sobre la pancha de grabado es la exploración de cada pieza, de cada tronco que rescataste. ¿Cómo les devolviste el alma? ¿Cómo tomaron de nuevo la vida? ¿Qué nos quieren decir?
RB. Por el agua, por el fuego, por el hombre. Varios de estos troncos que fueron separados de su realidad temporal, pasaron de la basura, de los desperdicios, de los maltratos, a participar de mi obra. Una oportunidad y una nueva identidad para reconocer en cada pieza la fuerza de la vida, confirmado por el sello de grabado en cada uno de ellos.
STB. Las formas que encontramos en cada pieza son impresionantes y hermosamente labradas. Algunas piezas son altas, gruesas y otras delgadas. En varias se perciben formas humanas. Y los sellos metálicos crean las sensaciones de vida, de latidos que se anudan como dice tú, a través del tiempo ¿Cómo montar la instalación para que el público pueda sentir, ver y tocar la instalación?
RB. Digo a menudo: mirar para ver. Tal vez no fue suficiente, pero hicimos un trabajo de manera que el público pudiera circular entre las doscientas piezas que formaba la instalación. Que se pudieran acercar, tocar, sentir cada galería excavada en los sellos de grabado. Contemplación infinita de la naturaleza vegetal. El ciírculo me pareció una idea buena para involucrar a los visitantes, y funcionó.
STB. Viendo todo este proceso ¿cuál crees que es el papel del arte como instrumento de comunicación?
RB. El arte como proceso de comunicación crea un lenguaje propio que sale de la íntima relación del artista con la imagen o el objeto seleccionado. Yo canalizo mediante mi obra una idea de algo que me emociona, me molesta o me inquieta. El espectador asume desde su necesidad y la entiende a su manera, y cada uno toma de ella lo que más le afecte, le diga o le transmita en ese momento.
Como complemento de la entrevista, usted puede ver el documental realizado por Sergio Trujillo Béjar y Felino Films sobre esta instalación en el siguiente enlace: http://youtu.be/Xp1w7-NavVk

*Trujillo Béjar nació en Barranquilla, Colombia, 1963. Pintor, fotógrafo, documentalista,

historiador de arte, investigador y gestor cultural.

En el réquiem de los ciruelos - Enrique Rodríguez Pérez


Prólogo - Fragmento

Por Doribal Enríquez (Poeta Cubano)

Como estar, junto a César Vallejo, en casa del amigo donde se visten tristes los utensilios de comer, retumban estos versos. Ya falta todo: el padre, la madre, la mesa familiar, y el poeta se propone lidiar con una nueva vida: la de las ausencias.
En el réquiem de los ciruelos es un libro no solo de nostalgias. Nos evoca al español Jorge Manrique, en sus coplas al padre, o los dramáticos textos de la cubana decimonónica Luisa Pérez de Zambrana.
Pero la poesía, como siempre, supera su propio tiempo, su hechura.
Aquí la elegía no es una reserva de voces y gestos perdidos en la memoria que el poeta no se resiste a perder. Al pasado se suma el presente del escritor. Inevitable. No puede deslindar su vida sobre la tierra con lo que la tierra le devuelve como memoria.
Pues yacía en el fragmento de los fósiles, en el mismo inicio del libro, anuncia una noticia que se “fragmenta” en el devenir. Como un árbol de venas secas, lo centra. Hace del ayer una mirada no arcaica, sino vigente, en el bosque que son el hombre y la mujer, donde los árboles menos fuertes, longevos, dan lugar a otra perennidad. Las “venas secas” se truecan en sangre en los arbustos herederos.
Los poemas se convierten en una visión panorámica de ese bosque. Y desde sus propias ramas, tal vez igualmente “secas” como patrimonio familiar, los convierten en testigo y cómplice. Al árbol que muere, el escritor le retoña, por necesidad intrínseca, su propias ramas nuevas. De ahí las constantes recurrencias: En la mesa, madre doraba el último rasgo / De pan a tres miradas. (Regresamos y vemos a Vallejo, con un cuchillo ajeno, que le dolía en todo el paladar).
En tanto, el poeta, en otro presente, acude a recursos nuevos y efectivos. Necesidad de su propio estar sobre la tierra, ahora y aquí mismo. Sea en su Colombia amada, en Tours, o en las patrias donde los poetas sufren y revitalizan su ser desde el pasado, en una herencia de palabras que no puede, ni quiere, obviar las más necesarias y vitales.

Se escribe por necesidad. Es lo primario. Mas, el autor, partiendo de esa premisa y convirtiendo a las palabras en señuelo, antes, y luego pesca tomada, alcanza en las “profundidades” de la piel las palabras que nos muestran su acopio, su bienestar, allá donde las aguas son más oscuras, donde parece que no hallaremos luz, y enciende su propia llama, aun entre las aguas, y llega a la superficie con una nueva claridad. Solo el poeta es capaz de entrever aun en los más oscurecidos espacios.

Exposición de Rafael Dussan


Del 27 de junio al 5 de agosto de 2014

Exposición itinerante, que inicio en el Museo del Santa Clara en Bogotá en 2013, ahora en Villa de Leyva, el 13 de agosto en Ocaña y Semana Santa del 2015 en Popayán, museo Guillermo León Valencia.
Gran parte de estas obras se inspiraron en la experiencia mística e individual de Teresa de Ávila, que encarna precisamente una búsqueda personal de lo sagrado desde su propio cuerpo.
Las obras que serán expuestas reflejan este sentido individual y libre, tres obras sobre tela, la primera de un Cristo en cólera, la segunda de un Cristo amoroso, la tercera de una religiosa abrazada a un ángel. Dibujos sobre papel que fueron usados en la producción de la animación de 6 minutos que será proyectada y la instalación con más de 90 bolsas de te dibujadas, donde cada bolsa es el soporte de un dibujo a tinta  con el cuerpo de una religiosa en movimiento, el cual también se utilizó en la animación.
El contenido de esta propuesta del artista, expresa el derecho a una libertad individual, desde sus vivencias eróticas, amorosas, místicas y frente a la muerte.
El proceso creativo está íntimamente ligado a la libertad individual y colectiva de los pueblos, esta exposición es expresión de esta realidad.

Cartas de los Lectores No. 336 - Julio 21 de 2014

POR LA RESISTENCIA ESPIRITUAL. Siempre leo Con-Fabulación, las publicaciones son muy variadas y novedosas. Los ensayos poéticos de Carlos Fajardo son magistrales, los de Amparo Osorio y los de Gonzalo Márquez Cristo, siempre tan  acertados, sólo por citar algunas publicaciones. Hoy quiero agradecer la publicación del artículo de Hernando Guerra Tovar: Por la resistencia espiritual, Antología poética, qué buen título y qué refrescantes las apreciaciones. A Hernando, muchas gracias por incluir mi nombre en esta selección tan interesante. Lilia Gutiérrez Riveros
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POETAS COLOMBIANOS EN ÁRABE. Magnífica edición, tuve el placer de verla personalmente felicidades a los autores colombianos reunidos en esta espléndida antología porque su poesía trasciende las fronteras y la lengua, y viaja hacia los maravillosos mundos antiguos. Esperanza Vallejo, fotógrafa
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APOYO A CON-FABULACIÓN. Señores ni bajo el asedio, podrán callarlos. Total respaldo a todo con-fabulador y ojala seamos  200.000, 300.0000 y más y más porque la revolución ahora es con la palabra, con el argumento, así los necrófilos no lo quieran entender. Adelante, adelante, con la palabra hasta siempre. Jorge Correa Bernal
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EL CICLO DE LA GUERRA. Aunque he leído en dos o tres ocasiones las publicaciones de Con-Fabulación (Palestina en el Corazón, No. 71), contra las repetidas masacres en la Franja de Gaza, creo que deberían volver a publicar artículos, para que no olvidemos nuestra responsabilidad histórica a favor de la sufrida Palestina. Lucrecia Silva, maestra de historia
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LA POESÍA EN EL GOL. Temí que le dieran a Messi el título del Mejor Gol del Mundial, razón por la que voté en tres ocasiones desde diversos computadores. Se hizo justicia. El primero el de James, el segundo el de Van Persie, verdaderos poemas. Leopoldo Suárez

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Poetas colombianos en árabe


Selección, prólogo y traducción del Dr. Muhsin Al-Ramli

El libro fue publicado por Almada, una de las editoriales más grandes y conocidas del mundo árabe, con sede en Bagdad, Beirut, Damasco y Erbil. La obra está distribuida en todos los países árabes.

Poetas incluidos en la antología

José Asunción Silva, Luis Carlos López, Porfirio Barba Jacob, León de Greiff, Fernando Charry Lara, Héctor Rojas Herazo, Meira Delmar, Álvaro Mutis, Jaime Jaramillo Escobar, José Manuel Arango, Giovanni Quessep, Rául Gómez Jattín, Harold Alvarado Tenorio, María Mercedes Carranza, Juan Manuel Roca, Juan Gustavo Cobo, Fernando Rendón, Amparo Osorio, William Ospina, Gonzalo Márquez Cristo y Gustavo Tatis Guerra, entre otros.

Aparte de Gabriel García Márquez en la literatura y Shakira en la música, apenas se sabe algo más, en el mundo árabe, sobre la cultura colombiana. Gran parte de este desconocimiento es debido a la falta de traducción del castellano, ya que, como se sabe, los árabes tienen más conocimiento del francés y el inglés. De ahí la importancia de esta antología que pretende presentar una obra viva llamada a ocupar permanentemente un espacio en la biblioteca árabe. Una obra que se convierte en reconocimiento y fuente de verdad para la orientación de muchos. Se trata de un libro para leer y consultar.
Hasta hoy, esta es la primera y la más amplia antología de la poesía colombiana publicada en árabe, que contiene tres o más poemas de cada poeta colombiano seleccionado, junto con unas breves biografías de los mismos. Cuenta además con una larga y amplia introducción que resume la visión de la cultura y la poesía colombiana.
Esta selección fue realizada por el iraquí Muhsin Al-Ramli: escritor, poeta, traductor y académico, nacido en Irak en 1967.
Al-Ramli fue opositor del régimen de Saddam Hussein (que persiguió a su familia y condenó a muerte a su hermano, el poeta y escritor Hassan Mutlak, en 1990), y debió exilarse desde 1993. Vive actualmente en Madrid. Doctor en Filosofía y Letras, Filología Española, Universidad Autónoma de Madrid 2003. Traductor de varios clásicos españoles al árabe. Actualmente es profesor en Saint Louis University, Madrid.
Muhsin Al-Ramli es una figura destacada en la escena cultural árabe. En España, fundó y coedita la revista ALWAH (la única revista cultural en lengua árabe en España). También colabora con varias revistas literarias importantes en el mundo árabe. Es autor de: Regalo del siglo que viene (Cuentos) 1995; En busca de un corazón vivo (Teatro) 1997; Hojas lejanas del Tigris (Cuentos) 1998; Añicos esparcidos (Novela) publicada en El Cairo en 2000 y traducida al inglés bajo el título (Scattered Crumbs), ganó en 2002 el premio Arabic Translation Award de la Universidad de Arkansas; Las felices noches del bombardeo (Narración) 2003; Todos somos viudos de las respuestas (Poesía) 2005; Dedos de dátiles (Novela) 2008-2009, finalista del premio internacional (Booker) de la novela árabe 2010; Dormida entre soldados (Poesía) 2011; Naranjas de Bagdad y amor chino (Cuentos) 2011; Los jardines del presidente (Novela) 2012, finalista del premio internacional (Booker) de la novela árabe 2013, y Pérdida ganadora (Poesía) 2014.


En abril 2014 se celebró una gran presentación de la Antología de poesía colombiana, en la Feria Internacional del libro de Erbil en Kurdistán de Irak, con la presencia de gran público y muchos medios de comunicación. El libro fue muy bien recibido por los poetas, intelectuales y lectores árabes, y se han publicado varios artículos en la prensa cultural y en diversos medios de comunicación. Se encuentra en preparación la segunda edición.  

Kampeones


Por Miguel Méndez Camacho

Con los vientos aún agitados por el Mundial, publicamos un poema escrito por Méndez Camacho como homenaje a su niñez recobrada por el fútbol.


KAMPEONES

En la revista del colegio
una fotografía de treinta años atrás
donde estamos posando sudorosos
después de la victoria.
Todos tenemos un aire de grandeza
que hemos ido gastando:
El gallego Tomás
el pecoso Pedroza
el maracucho Antonio
que hizo un gol memorable
y ahora tiene
una casa de citas en Valencia.
El tatareto Vega
que era puntero izquierdo
y ahora juega a político
por el ala derecha.
Siboney el negrito centro-medio
Y Juan Ramón “Pocillo”
-porque tenía una oreja, solamente-.

Al respaldo con mi letra de entonces
una larga leyenda que comienza:
Campeones (con K)
el nombre y los apodos del equipo
los goles y su hazaña
-con fecha y hora-
de esa tarde de marzo
cuando fuimos
brevemente inmortales.



Miguel Méndez Camacho (1942), Doctor en Derecho, profesor, periodista, gestor cultural, actual Decano Cultural de la Universidad Externado de Colombia, director y fundador de la Colección Un libro por centavos.  Ha escrito libros de poesía, reportajes, ensayos, una novela (Malena, ed. Alfaguara, 2003) y otros textos, (Pelé De la Fabela a la Gloria, Ed. Panamericana 2005; Pelé: Pero sigo siendo el rey, Ed México 2014). Ha recibido reconocimientos, como Poeta del año, Feria Internacional del libro, 2005.