Comité Editorial

DIRECTOR: Gonzalo Márquez Cristo. EDITORES: Amparo Osorio, Iván Beltrán Castillo. COMITÉ EDITORIALFabio Jurado Valencia, Carlos Fajardo, Maldoror. CONFABULADORES: Óscar Collazos, José Chalarca, Marcos Fabián Herrera, Sergio Trujillo Béjar, Fabio Martínez, Fernando Maldonado, Gabriel Arturo Castro, Guillermo Bustamante Zamudio. EN EL EXTERIOR: Alfredo Fressia (Brasil); Antonio Correa, Iván Oñate (Ecuador); Rodolfo Häsler (España); Marco Antonio Campos, José Ángel Leyva (México); Luis Alejandro Contreras, Benito Mieses, Adalber Salas (Venezuela); Renato Sandoval (Perú); Efer Arocha, Jorge Torres, Jorge Najar (Francia); Marta L.Canfield, Gabriel Impaglione (Italia); Luis Bravo (Uruguay); Armando Rodríguez Ballesteros, Osvaldo Sauma (Costa Rica).

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E D I T O R I A L

La divergencia, el pensamiento plural, la imaginación crítica, el encuentro lúcido que instaura el entendimiento, y todos los recursos inventados por la cultura para enfrentarse a los múltiples rostros de la pobreza y a los disfraces infinitos de la muerte, hoy se encuentran exiliados, arrojados a las inmediaciones. ¿Cómo participar de un festín donde el nombre de la realidad es sacrilegio, descarnado anatema y malévola irrisión?
Ante el mutismo cómplice y la tácita aceptación de una realidad inaceptable, y en la hora en la que todo debate empieza a extinguirse, apabullado por la tiranía del desprecio, que es casi peor que la de la violencia, resulta urgente fundar zonas propicias para el derroche de la libertad.
Soñamos con la alianza fecunda de la imaginación y la crítica, con la nupcias del periodismo y el pensamiento, de la verdad y la belleza: con una Con-fabulación… Porque solamente el uso ilimitado de la creatividad servirá de brújula para fundar el camino y desplazar la oscuridad reinante.
Desde este sitio convocamos al ingenio creador de los periodistas, escritores, académicos e intelectuales para que mediante el ejercicio de la escritura, despojados de cualquier oscura intención destructora, polemicemos y opinemos, y, con un alto sentido de la ética, hagamos aportes a la construcción del horizonte extraviado.

PoemaRío VII. Festival Internacional de Poesía en el Caribe


Miguel Iriarte, Director de PoemaRío

Barranquilla 23 al 27 de Julio, 2014
Río y Mar de las Palabras
                                        
PoeMaRío es un evento de la Biblioteca Piloto del Caribe. La organización, ejecución y dirección está a cargo de Miguel Iriarte, poeta, ensayista, gestor cultural y catedrático universitario, director de la Biblioteca Piloto del Caribe.

Este festival internacional de poesía nació como un nuevo proyecto cultural que aprovechó, redefinió y proyectó la experiencia del evento denominado Poetas del Mundo en Barranquilla, con diez años de experiencia consecutiva, como una extensión del Festival Internacional de Poesía de Medellín. En el marco de esa trayectoria visitaron la ciudad de Barranquilla importantes poetas internacionales como Kama Kamanda (Congo), Peter Boyle (Australia), Ersi Sotiropoulo (Grecia), Takashi Arima (Japón), Justo Jorge Padrón (Islas Canarias), Juan Ramón Saravia (Salvador), Kasuko Shiraisi (Japón), Francisco Madariaga (Argentina), Miguel Donoso Pareja (Ecuador), Fernando Cazón Vera (Ecuador) Franca Bacciega (Italia), Juan Vicente Piqueras (España), Musaemura Simunya (Simbawe), Dumitru Ion (Rumania), Abbas Baydoum (LIbano), Americo Ferrari (Perú), Kofi Anyidoho (Ghana), Omar Lara (Chile), Zein el Abedin Fouad (Egipto), Vicente Rodríguez Nietzsche (Puerto Rico), Malak Mustafá (Siria), Kostis Gimosoulis (Grecia), Carlos Osorio Granados (Venezuela), Eduardo Espina (Uruguay), Muhsin Al-Ramli (Irak), Toyin Adewale (Nigeria), Natalia Toledo (México), Antanas Jonynas (Lituania).
A esa extensa nómina de poetas internacionales se han sumado nombres como los de Benjamín Ramón (Panamá), Alberto Rodríguez Tosca (Cuba), Stephan Chaumet (Francia), Ramón Mendoza (Cuba), Carlos Angulo (Venezuela), René Rodríguez Soriano (Rep. Dominicana), Jean Dany-Joachim (Haití), Deth Guerreiros (Brasil), Diego Valverde Villena (Perú), Enrique Noriega (Guatemala), Luis Hernández (Cuba), Alex Fleites (Cuba), MariaLuz Albuja (Ecuador), Betsimar Sepúlveda (Venezuela), Rodney Saint-Eloit (Haiti), Margarita Laso (Ecuador), Frank Báez (Rep. Dominicana), Mario Bojórquez (México), Marlene Zertuche (México), Marta Cwielong, Carolina Zamudio (Argentina), Ingrid Fitchner (Alemania), y Gabriel Okoundji (Congo), entre otros.
Importantes son también los poetas nacionales, regionales y locales que han hecho parte de este festival, como Gustavo Tatis, Fernando Linero, Joaquín Mattos, José Ramón Mercado, Nora Carbonell, Tallulah Flores, Mónica Gontovnik, Hernán Vargascarreño, José Zuleta, Monique Facuseh, Guillermo Martínez, Amparo Osorio, Horacio Benavides, Federico Diazgranados, Iveth Noriega, Ana Milena Puerta, Bibiana Bernal, Piedad Bonnett, entre muchos otros.


INVITADOS A LA VERSIÓN DE POEMARÍO 2014


Ninoska Laya Pereira (Venezuela), Pedro Granados (Perú), Jenny Asse Chayo (México), Marta Cwielong (Argentina), Marta Miranda (Argentina), Gloria Young (Panamá), Alex Fleites (Cuba), Arysteides Turpana (Panamá), Marcia Mogro (Bolivia), Lorena Flores Moscoso (Guatemala), Lucía Estrada (Antioquia), Luis Fernanda Trujillo (Bogotá), Tomás González (Valle), Robinson Quintero Ruiz (Atlántico John Better (Atlco.), Patricia Iriarte (Sucre), Amada Rosa Terán (Sucre), Rodolfo Lara (Bolívar), Mónica Gontovnik (Atlántico), Carlos Polo (Atlco.), Beatriz Vanegas (Santander), Clímaco Pérez (Guajira), Oscar Parra (Guajira), Tallulah Flores (Atlántico), Jesús Buelvas (Bolívar), Maitala Fé (Atlántico), Nohora Carbonell (Atlántico), Margarita Vélez (Bolívar), Leo Castillo (Bolívar), Joaquín Mattos Omar (Magdalena), entre otros.

Entrevista con Rosenell Baud


Rosenell Baud (Cantón de Vaud, Suiza, 1942). Grabadora, pintora, docente. Obtiene el certificado de L’Ecole des Beaux-Arts et d’Arts Apliqués de Lausanne en 1963 y homologa en 1968 como Maestra de Bellas Artes de la Universidad Nacional de Colombia. Varias exposiciones individuales y colectivas hacen parte de su trabajo artístico.
Entre las actividades académicas realizadas en Bogotá se encuentran: Catedrática de la Universidad Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario, 1997. Maestra de taller de grabado sobre metal, Atenea galería de arte, 1995. Maestra de talleres de expresión de las facultades de Arquitectura y Diseño Industrial de la Universidad Javeriana, 1990-1995. Maestra de la facultad de Arquitectura de la Universidad de la Salle, 1979 -1995. Maestra de la facultad de Bellas Artes de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, 1989. Maestra del taller de dibujo, Museo de Arte Moderno de Bogotá, 1981- 1990. Rosenell Baud, actualmente tiene su atelier en la ciudad de Bogotá.

EROSIÓN
Por Sergio Trujillo Béjar*

Rosenell Baud, una de las artistas más importantes del grabado en Colombia, presentó en el Museión de la XIII Feria de la Ciencia y la Tecnología en Corferias, una impactante y  bella instalación de su obra gráfica: EROSIÓN. Este trabajo experimental requirió un amplio desarrollo investigativo que se extendió por más de seis años. La temática central de la feria estuvo orientada hacia los temas ambientales, en especial el agua, con el propósito de crear conciencia de la importancia que tiene para Colombia este líquido precioso desde una perspectiva científica e innovadora. La maestra Baud ha dedicado su vida entera a la contemplación de la naturaleza plasmando sus sensaciones en varias expresiones artísticas, en especial, la pintura, el dibujo y el grabado.
En esta Entrevista Rosenell Baud nos acerca a la esencia de su exploración y a la experiencia que ella significó.

STB. ¿Qué es exactamente EROSIÓN?
RB. ¿Erosión? Déjame decirte que es un título simplemente. Que de repente se adapta de manera especial y rigurosa a la idea de mi trabajo y también, al tema principal que propuso Expociencia este año en el Museión.
STB. ¿Cómo nació la idea de esta instalación?
RB. Después de la exploración que duró más de seis años, quise mostrar ese universo que me revelaba cada tronco. La incisión de cada pieza de grabado. Historias que se anudaban a través del tiempo ¿Instalación? Una maravillosa y única solución para mi de presentar y exhibir 200 piezas de madera, 200 troncos de varias formas y tamaños con sus respectivos sellos de grabados.
STB. ¿Qué sentimiento, qué sensaciones despierta en ti el grabado?
RB. Pasión…siempre, desde siempre… mi camino recorrido hasta ahora.
STB. El dibujo sobre la pancha de grabado es la exploración de cada pieza, de cada tronco que rescataste. ¿Cómo les devolviste el alma? ¿Cómo tomaron de nuevo la vida? ¿Qué nos quieren decir?
RB. Por el agua, por el fuego, por el hombre. Varios de estos troncos que fueron separados de su realidad temporal, pasaron de la basura, de los desperdicios, de los maltratos, a participar de mi obra. Una oportunidad y una nueva identidad para reconocer en cada pieza la fuerza de la vida, confirmado por el sello de grabado en cada uno de ellos.
STB. Las formas que encontramos en cada pieza son impresionantes y hermosamente labradas. Algunas piezas son altas, gruesas y otras delgadas. En varias se perciben formas humanas. Y los sellos metálicos crean las sensaciones de vida, de latidos que se anudan como dice tú, a través del tiempo ¿Cómo montar la instalación para que el público pueda sentir, ver y tocar la instalación?
RB. Digo a menudo: mirar para ver. Tal vez no fue suficiente, pero hicimos un trabajo de manera que el público pudiera circular entre las doscientas piezas que formaba la instalación. Que se pudieran acercar, tocar, sentir cada galería excavada en los sellos de grabado. Contemplación infinita de la naturaleza vegetal. El ciírculo me pareció una idea buena para involucrar a los visitantes, y funcionó.
STB. Viendo todo este proceso ¿cuál crees que es el papel del arte como instrumento de comunicación?
RB. El arte como proceso de comunicación crea un lenguaje propio que sale de la íntima relación del artista con la imagen o el objeto seleccionado. Yo canalizo mediante mi obra una idea de algo que me emociona, me molesta o me inquieta. El espectador asume desde su necesidad y la entiende a su manera, y cada uno toma de ella lo que más le afecte, le diga o le transmita en ese momento.
Como complemento de la entrevista, usted puede ver el documental realizado por Sergio Trujillo Béjar y Felino Films sobre esta instalación en el siguiente enlace: http://youtu.be/Xp1w7-NavVk

*Trujillo Béjar nació en Barranquilla, Colombia, 1963. Pintor, fotógrafo, documentalista,

historiador de arte, investigador y gestor cultural.

En el réquiem de los ciruelos - Enrique Rodríguez Pérez


Prólogo - Fragmento

Por Doribal Enríquez (Poeta Cubano)

Como estar, junto a César Vallejo, en casa del amigo donde se visten tristes los utensilios de comer, retumban estos versos. Ya falta todo: el padre, la madre, la mesa familiar, y el poeta se propone lidiar con una nueva vida: la de las ausencias.
En el réquiem de los ciruelos es un libro no solo de nostalgias. Nos evoca al español Jorge Manrique, en sus coplas al padre, o los dramáticos textos de la cubana decimonónica Luisa Pérez de Zambrana.
Pero la poesía, como siempre, supera su propio tiempo, su hechura.
Aquí la elegía no es una reserva de voces y gestos perdidos en la memoria que el poeta no se resiste a perder. Al pasado se suma el presente del escritor. Inevitable. No puede deslindar su vida sobre la tierra con lo que la tierra le devuelve como memoria.
Pues yacía en el fragmento de los fósiles, en el mismo inicio del libro, anuncia una noticia que se “fragmenta” en el devenir. Como un árbol de venas secas, lo centra. Hace del ayer una mirada no arcaica, sino vigente, en el bosque que son el hombre y la mujer, donde los árboles menos fuertes, longevos, dan lugar a otra perennidad. Las “venas secas” se truecan en sangre en los arbustos herederos.
Los poemas se convierten en una visión panorámica de ese bosque. Y desde sus propias ramas, tal vez igualmente “secas” como patrimonio familiar, los convierten en testigo y cómplice. Al árbol que muere, el escritor le retoña, por necesidad intrínseca, su propias ramas nuevas. De ahí las constantes recurrencias: En la mesa, madre doraba el último rasgo / De pan a tres miradas. (Regresamos y vemos a Vallejo, con un cuchillo ajeno, que le dolía en todo el paladar).
En tanto, el poeta, en otro presente, acude a recursos nuevos y efectivos. Necesidad de su propio estar sobre la tierra, ahora y aquí mismo. Sea en su Colombia amada, en Tours, o en las patrias donde los poetas sufren y revitalizan su ser desde el pasado, en una herencia de palabras que no puede, ni quiere, obviar las más necesarias y vitales.

Se escribe por necesidad. Es lo primario. Mas, el autor, partiendo de esa premisa y convirtiendo a las palabras en señuelo, antes, y luego pesca tomada, alcanza en las “profundidades” de la piel las palabras que nos muestran su acopio, su bienestar, allá donde las aguas son más oscuras, donde parece que no hallaremos luz, y enciende su propia llama, aun entre las aguas, y llega a la superficie con una nueva claridad. Solo el poeta es capaz de entrever aun en los más oscurecidos espacios.

Exposición de Rafael Dussan


Del 27 de junio al 5 de agosto de 2014

Exposición itinerante, que inicio en el Museo del Santa Clara en Bogotá en 2013, ahora en Villa de Leyva, el 13 de agosto en Ocaña y Semana Santa del 2015 en Popayán, museo Guillermo León Valencia.
Gran parte de estas obras se inspiraron en la experiencia mística e individual de Teresa de Ávila, que encarna precisamente una búsqueda personal de lo sagrado desde su propio cuerpo.
Las obras que serán expuestas reflejan este sentido individual y libre, tres obras sobre tela, la primera de un Cristo en cólera, la segunda de un Cristo amoroso, la tercera de una religiosa abrazada a un ángel. Dibujos sobre papel que fueron usados en la producción de la animación de 6 minutos que será proyectada y la instalación con más de 90 bolsas de te dibujadas, donde cada bolsa es el soporte de un dibujo a tinta  con el cuerpo de una religiosa en movimiento, el cual también se utilizó en la animación.
El contenido de esta propuesta del artista, expresa el derecho a una libertad individual, desde sus vivencias eróticas, amorosas, místicas y frente a la muerte.
El proceso creativo está íntimamente ligado a la libertad individual y colectiva de los pueblos, esta exposición es expresión de esta realidad.

Cartas de los Lectores No. 336 - Julio 21 de 2014

POR LA RESISTENCIA ESPIRITUAL. Siempre leo Con-Fabulación, las publicaciones son muy variadas y novedosas. Los ensayos poéticos de Carlos Fajardo son magistrales, los de Amparo Osorio y los de Gonzalo Márquez Cristo, siempre tan  acertados, sólo por citar algunas publicaciones. Hoy quiero agradecer la publicación del artículo de Hernando Guerra Tovar: Por la resistencia espiritual, Antología poética, qué buen título y qué refrescantes las apreciaciones. A Hernando, muchas gracias por incluir mi nombre en esta selección tan interesante. Lilia Gutiérrez Riveros
* * *
POETAS COLOMBIANOS EN ÁRABE. Magnífica edición, tuve el placer de verla personalmente felicidades a los autores colombianos reunidos en esta espléndida antología porque su poesía trasciende las fronteras y la lengua, y viaja hacia los maravillosos mundos antiguos. Esperanza Vallejo, fotógrafa
* * *
APOYO A CON-FABULACIÓN. Señores ni bajo el asedio, podrán callarlos. Total respaldo a todo con-fabulador y ojala seamos  200.000, 300.0000 y más y más porque la revolución ahora es con la palabra, con el argumento, así los necrófilos no lo quieran entender. Adelante, adelante, con la palabra hasta siempre. Jorge Correa Bernal
* * *
EL CICLO DE LA GUERRA. Aunque he leído en dos o tres ocasiones las publicaciones de Con-Fabulación (Palestina en el Corazón, No. 71), contra las repetidas masacres en la Franja de Gaza, creo que deberían volver a publicar artículos, para que no olvidemos nuestra responsabilidad histórica a favor de la sufrida Palestina. Lucrecia Silva, maestra de historia
* * *
LA POESÍA EN EL GOL. Temí que le dieran a Messi el título del Mejor Gol del Mundial, razón por la que voté en tres ocasiones desde diversos computadores. Se hizo justicia. El primero el de James, el segundo el de Van Persie, verdaderos poemas. Leopoldo Suárez

* * *

Poetas colombianos en árabe


Selección, prólogo y traducción del Dr. Muhsin Al-Ramli

El libro fue publicado por Almada, una de las editoriales más grandes y conocidas del mundo árabe, con sede en Bagdad, Beirut, Damasco y Erbil. La obra está distribuida en todos los países árabes.

Poetas incluidos en la antología

José Asunción Silva, Luis Carlos López, Porfirio Barba Jacob, León de Greiff, Fernando Charry Lara, Héctor Rojas Herazo, Meira Delmar, Álvaro Mutis, Jaime Jaramillo Escobar, José Manuel Arango, Giovanni Quessep, Rául Gómez Jattín, Harold Alvarado Tenorio, María Mercedes Carranza, Juan Manuel Roca, Juan Gustavo Cobo, Fernando Rendón, Amparo Osorio, William Ospina, Gonzalo Márquez Cristo y Gustavo Tatis Guerra, entre otros.

Aparte de Gabriel García Márquez en la literatura y Shakira en la música, apenas se sabe algo más, en el mundo árabe, sobre la cultura colombiana. Gran parte de este desconocimiento es debido a la falta de traducción del castellano, ya que, como se sabe, los árabes tienen más conocimiento del francés y el inglés. De ahí la importancia de esta antología que pretende presentar una obra viva llamada a ocupar permanentemente un espacio en la biblioteca árabe. Una obra que se convierte en reconocimiento y fuente de verdad para la orientación de muchos. Se trata de un libro para leer y consultar.
Hasta hoy, esta es la primera y la más amplia antología de la poesía colombiana publicada en árabe, que contiene tres o más poemas de cada poeta colombiano seleccionado, junto con unas breves biografías de los mismos. Cuenta además con una larga y amplia introducción que resume la visión de la cultura y la poesía colombiana.
Esta selección fue realizada por el iraquí Muhsin Al-Ramli: escritor, poeta, traductor y académico, nacido en Irak en 1967.
Al-Ramli fue opositor del régimen de Saddam Hussein (que persiguió a su familia y condenó a muerte a su hermano, el poeta y escritor Hassan Mutlak, en 1990), y debió exilarse desde 1993. Vive actualmente en Madrid. Doctor en Filosofía y Letras, Filología Española, Universidad Autónoma de Madrid 2003. Traductor de varios clásicos españoles al árabe. Actualmente es profesor en Saint Louis University, Madrid.
Muhsin Al-Ramli es una figura destacada en la escena cultural árabe. En España, fundó y coedita la revista ALWAH (la única revista cultural en lengua árabe en España). También colabora con varias revistas literarias importantes en el mundo árabe. Es autor de: Regalo del siglo que viene (Cuentos) 1995; En busca de un corazón vivo (Teatro) 1997; Hojas lejanas del Tigris (Cuentos) 1998; Añicos esparcidos (Novela) publicada en El Cairo en 2000 y traducida al inglés bajo el título (Scattered Crumbs), ganó en 2002 el premio Arabic Translation Award de la Universidad de Arkansas; Las felices noches del bombardeo (Narración) 2003; Todos somos viudos de las respuestas (Poesía) 2005; Dedos de dátiles (Novela) 2008-2009, finalista del premio internacional (Booker) de la novela árabe 2010; Dormida entre soldados (Poesía) 2011; Naranjas de Bagdad y amor chino (Cuentos) 2011; Los jardines del presidente (Novela) 2012, finalista del premio internacional (Booker) de la novela árabe 2013, y Pérdida ganadora (Poesía) 2014.


En abril 2014 se celebró una gran presentación de la Antología de poesía colombiana, en la Feria Internacional del libro de Erbil en Kurdistán de Irak, con la presencia de gran público y muchos medios de comunicación. El libro fue muy bien recibido por los poetas, intelectuales y lectores árabes, y se han publicado varios artículos en la prensa cultural y en diversos medios de comunicación. Se encuentra en preparación la segunda edición.  

Kampeones


Por Miguel Méndez Camacho

Con los vientos aún agitados por el Mundial, publicamos un poema escrito por Méndez Camacho como homenaje a su niñez recobrada por el fútbol.


KAMPEONES

En la revista del colegio
una fotografía de treinta años atrás
donde estamos posando sudorosos
después de la victoria.
Todos tenemos un aire de grandeza
que hemos ido gastando:
El gallego Tomás
el pecoso Pedroza
el maracucho Antonio
que hizo un gol memorable
y ahora tiene
una casa de citas en Valencia.
El tatareto Vega
que era puntero izquierdo
y ahora juega a político
por el ala derecha.
Siboney el negrito centro-medio
Y Juan Ramón “Pocillo”
-porque tenía una oreja, solamente-.

Al respaldo con mi letra de entonces
una larga leyenda que comienza:
Campeones (con K)
el nombre y los apodos del equipo
los goles y su hazaña
-con fecha y hora-
de esa tarde de marzo
cuando fuimos
brevemente inmortales.



Miguel Méndez Camacho (1942), Doctor en Derecho, profesor, periodista, gestor cultural, actual Decano Cultural de la Universidad Externado de Colombia, director y fundador de la Colección Un libro por centavos.  Ha escrito libros de poesía, reportajes, ensayos, una novela (Malena, ed. Alfaguara, 2003) y otros textos, (Pelé De la Fabela a la Gloria, Ed. Panamericana 2005; Pelé: Pero sigo siendo el rey, Ed México 2014). Ha recibido reconocimientos, como Poeta del año, Feria Internacional del libro, 2005.

Exposición de Fernando Maldonado


“Modulaciones en Retrospectiva”

Biblioteca Virgilio Barco
 Julio 19 - Agosto 19, 2014. 
Bogotá

Pedro Arturo Estrada


Pedro Arturo Estrada, Colombia, 1956. Ha publicado los libros: Poemas en blanco y negro (Ed. Universidad de Antioquia, 1994); Fatum (Colección Autores Antioqueños, 2000); Oscura edad y otros poemas (Universidad Nacional de Colombia, 2006); Suma del tiempo (Universidad Externado de Colombia, 2009); Des/historias (Cuadernos Negros Editorial, 2012); Poemas de Otra/parte (Cuadernos Negros Editorial, 2012); Locus Solus (Sílaba editores, 2013) y Blanco y negro (Selección personal, Book Press Nueva York, 2014). Los poemas aquí presentes pertenecen a un libro en preparación. Ganó el premio nacional Ciro Mendía en 2004, el premio Sueños de Luciano Pulgar en 2007, la Beca de Creación Alcaldía de Medellín en 2012 y el premio Casa Silva en 2013, entre otros.


COMO ESA NOVELA


Que nunca pudo escribirse y fue diluyéndose en pequeñas notas
fragmentos frases sueltas retazos de diálogo
que fue imposible ensamblar por falta de paciencia –o de impaciencia
Porque la urgencia de vivir
Porque el trabajo la guerra la paz la taquicardia
Porque el amor huyendo por las esquinas
Porque la falta de una mesa una pluma adecuada el papel
una habitación propia una amiga inspiradora una amante
Porque la ausencia de datos precisos herramientas precisas
música apropiada momentos apropiados días apropiados
dinero suficiente despensa suficiente cama ducha
paisajes cielos lluvias vinos suficientes

Y al final no fue sino falta de imaginación y de talento
ganas suficientes necesidad urgente fuerza para poner
en claro todo ese batiburrillo mental página por página

O quizá el viejo descreimiento
cierta náusea incurable incapacidad de agregar más basura
más papel más libros inútiles al gran infierno
de una literatura asfixiada por exceso
por superproducción por sobrepeso por hipertextualidad
Marea de tinta sobre la muda perplejidad de las generaciones
que tampoco atinan adónde ir
adónde escapar dónde esconderse dónde respirar al fin
dónde tener al menos
un silencio a la medida de su desesperanza
de su cansancio heredado
Reflujo de sueños devolviéndose
bajo los párpados de los inocentes
que no saben tampoco
dónde salvaguardar el último rescoldo de intimidad
de instinto salvaje de primitiva ternura

Anonadamiento de los sentidos
del sentido

Como esa novela que de todos modos
y a pesar de todo –mientras envejecías

la vida escribía mejor que tú.

POESÍA EN MÚSICA: Museo Nacional


Miguel Moyano canta a poetas españoles
Concierto dentro del marco de la exposición del maestro Juan Antonio Roda
Sábado 19 de julio de 2014,  5 p.m.
Auditorio Teresa Cuervo Borda, carrera 7 No. 28 – 66
Bogotá, Colombia
Entrada libre

Cartas de los Lectores No. 335 - Julio 14 de 2014

EL FÚTBOL Y EL PODER. Me asombra que el mejor jugador del Mundial según la FIFA sea el señor Messi, figura antipática que no brilló en el Mundial, cuando Arjen Roben y James Rodríguez pusieron una cuota de sublime y generoso fútbol. Es otra jugada de esa Federación que nunca deja de manipular el fútbol. Juan Camilo Combariza, hincha iracundo.

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RÉPLICA DE ARMANDO ROMERO. Siempre es estimulante la lectura de Con-Fabulación, por eso me atrevo a enviarles estas cortas palabras que señalan mi acuerdo y desacuerdo con lo expresado por Hernando Guerra Tovar en su introducción a una reciente antología de poetas colombianos. Encuentro allí una corroboración de lo que he venido sosteniendo en los últimos meses (tema de una conferencia que dicté este pasado mayo en la Universidad de Atenas, Grecia), y es lo relativo al profundo conservadurismo que se ventila en la poesía colombiana actual. Interesante fenómeno que marca exclusivamente la poesía de nuestro país, a diferencia de los otros países latinoamericanos, e incluso España. Ahora bien, sé que el poeta Guerra Tovar no es un crítico literario y por eso me atrevo a sugerirle ser más cuidadoso cuando se trata de emitir juicios negativos con respecto a ciertos poetas o momentos de la poesía colombiana. La idea de que el nadaismo “nada tuvo que ver con la poesía aparte de ultrajarla con humor de circo” es tanto una ligera crítica literaria, como una posición estética personal. Yo lo invito a que revise la historia literaria colombiana y latinoamericana, en especial los movimientos literarios de la década del 60, y quizás esto lo lleve a comprender por qué Jorge Gaitán Durán dedicó el último número de la revista Mito al nadaismo. Nuestro problema en Colombia es que opinamos con mucha facilidad, especialmente cuando sentimos que tenemos una aprobación de la mayoría, sin saber si está errada o no. Saludos desde Cincinnati, Armando Romero, escritor colombiano

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ADIÓS A LA LEY ZANAHORIA. Alabado sea el Alcalde Petro por haber derogado la puta Ley zanahoria (que limitaba de forma absurda la ingesta ilimitada y dionisíaca de alcohol) y permitir el desarrollo y la extensión de la concepción dionisíaca de la existencia de “corte” orgiástica. Nosotros, bohemios nihilistas, forjadores de una voluntad para el abismo, moradores de una tenebrosa obscuridad, seres sin actividad, cabalmente inertes y puros, devorados por nuestra pasión de vacío y de infinito, entrenados en el supremo desánimo y la incapacidad para la vida, sepultureros de la fe, la esperanza y la caridad, promotores de la gran disolución, arrogantes en su narcisismo apolíneo exasperado y evocadores de las grandes bacanales griegas preñadas de delirio y homofagia, proclamamos: ¡Que vuelva a derramarse la obscuridad dionisíaca infinita sobre nuestro éxtasis estético esencial. Juan Carlos Arboleda, cantautor colombiano

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JAMES RODRÍGUEZ. Felicito a James Rodríguez y a la selección de Alemania por su brillantez futbolística, tan rara en el pasado Mundial. El fútbol cada vez se acerca desgraciadamente más a una fría técnica que al arte consagrado por Pelé y Maradona. Espero que no le roben a James el título de Mejor Gol del Mundial, y le den ese galardón también a Messi, como podría suceder, debido a los poderosos padrinos del argentino. Iván Caicedo.


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La montaña de los muertos de Stalin Gamarra


Por Armando Rojas Guardia*

El gran poeta venezolano escribe aquí sobre el libro del ex guerrillero Stalin Gamarra, quien acaba de publicar su primera novela, donde la fracasada lucha revolucionaria es investida de buena literatura.

Una mañana de septiembre de 1990 Stalin Gamarra y yo nos dirigíamos desde Mérida hacia Bobures, en el viejo automóvil de Stalin. Él iba al volante y yo a su lado, de copiloto. Durante todas las tres horas que demoró el trayecto, Stalin me fue relatando, uno tras otro, los episodios que jalonaron los dos años en que fue guerrillero, hasta convertirse en uno de los comandantes más importantes y enconadamente buscados y perseguidos de aquella insurgencia armada que hizo irrupción en Venezuela durante buena parte de la década de los años sesenta del siglo pasado. Todo ese material autobiográfico, que conozco muy bien por habérselo oído narrar a Stalin, no sólo en aquella ocasión del viaje a Bobures, sino en muchas otras acaecidas a lo largo de los veintiséis años que ha durado nuestra amistad, lo encuentro ahora –exactamente el mismo y, a la vez, radicalmente otro–, transmutado en ficción literaria, en trama novelesca, dentro de las páginas de La montaña de los muertos, su primera novela.
Los griegos postulaban que Mnemosine, la deidad que para ellos encarnaba la memoria, era la madre de todas las musas. Y eso es lo que se puede detectar en La montaña de los muertos: la suprema presencia y el trabajo de filigrana de la memoria, convirtiendo el acontecimiento vivido en alta literatura. Todo lo que sé de la vieja peripecia vital de Stalin –su estancia en Bogotá a finales de la adolescencia, su regreso al país para participar en algunas incursiones de la guerrilla urbana, su traslado luego a las montañas de Trujillo y los pormenores cotidianos de su vida de guerrillero, “sus conchas” sucesivas cuando por decisión personal se atreve a retirarse de la lucha armada, su asilo en la embajada del Ecuador en Caracas y su posterior viaje, como exilado político, a Inglaterra–, está aquí transformado en ficción imaginaria autónoma, en estructura narrativa autosubsistente, en desarrollo argumental dotado de intrínseco valor estético, en personajes que ostentan vida propia, con diversidad y complejidad existenciales y psicológicas, y que no son meros reflejos autobiográficos del autor sino genuinas entidades literarias que nos atraen o repelen por sí mismas, en virtud del trabajo que las dibuja y organiza para nosotros en el texto. Habría que remontarse hasta Proust, hasta el paradigma insuperable que significa En busca del tiempo perdido, para explicarnos este prodigio, que logra sólo la buena literatura, de metamorfosear vida concreta, episódicamente real y circunscrita, en materia ficcional de alto vuelo.
Porque La montaña de los muertos no es literatura testimonial. Es una novela. Aunque la memoria desempeñe en ella un papel crucial, quien plantea, organiza y desenvuelve sus particularidades específicamente narrativas es la imaginación. Y, sin embargo, así como no existe mejor visión panorámica de la vida francesa inmediatamente anterior a la Primera Guerra Mundial, ni mejor retrato de la “belle epoque” que esa ficción novelesca, En busca del tiempo perdido, la cual, aunque enraizada totalmente en la autobiografía de Marcel Proust, quiso trascender el mero testimonio para configurar una narración de poderosa factura literaria (ella puede ser leída y disfrutada con independencia de las vicisitudes personales de quien la escribió), de la misma manera, cuando en el futuro se desee conocer más y mejor la trama interna de la lucha armada que se desarrolló en nuestro país en los años sesenta del siglo XX, las gentes acudirán a La montaña de los muertos para enterarse de los intríngulis secretos de esa historia. Porque, desprendida de toda infatuación épica, poniendo de relieve, junto al innegable heroísmo y pureza moral de algunos, la omnipresencia de la infamia, el chantaje, la instrumentalización del otro, la crueldad, fundamentalismos anacrónicos como la homofobia, la delación y la traición, esta novela sobre la guerrilla venezolana nos transmite el regusto de dos convicciones que palpitan como llagas en el fondo de la conciencia de su principal protagonista: la primera, el desatino político y militar que implicaba plantearse una insurgencia de tipo rural en un país que ya era neta y mayoritariamente urbano, donde el grueso de la masa poblacional no adhirió nunca el proyecto guerrillero; y la segunda, la comprobación existencial y fáctica de que en aquellos contingentes armados, en sus dirigentes y en sus bases, no existía ni por asomo el “hombre nuevo” guevarista; y de que, dentro de los errores estratégicos y tácticos de aquella política, tal como se implementaba en la cotidianidad de la lucha, podía ya vislumbrarse, no sólo la derrota, sino el fracaso mismo del “socialismo real” y la desmitificación radical de la revolución cubana como horizonte político deseable.
Sí, el proyecto revolucionario encarnado en la guerrilla murió al nacer. Mejor dicho, estaba ya muerto cuando brotó del vientre de la historia. Por eso mismo, el título de la novela no puede ser más significativo: La montaña de los muertos. Y también por eso el texto finaliza con el entierro improvisado, allí mismo, en plena montaña, de un cadáver. Ese sepelio ejecutado a toda prisa, y el llanto contenido que provoca en el guerrillero amigo del combatiente difunto, constituyen una poderosa imagen simbólica del impulso tanático que alimentaba secretamente aquel proyecto y del drama personal del protagonista al comprobarlo y hacerlo consciente, en sucesivas ráfagas de clarividencia.
Podría seguirles hablando de este libro singular. Pero juzgo innecesario prolongar más estas palabras. Sólo me resta invitarlos a leer esta primera novela de un excelente narrador. Por favor, léanla.


*Poeta y ensayista venezolano

Para no ver más heridas


El poeta y catedrático Enrique Rodríguez Pérez, quien adelanta un doctorado en Francia, envía a Con-Fabulación uno de sus últimos poemas, con la esperanza de que las heridas de la guerra puedan restañarse pronto.


Por Enrique Rodríguez Pérez

Para no ver más heridas
en el empeine
ni rasgaduras en las vértebras.
Para fundir los rifles en la nada,
a revocar el guiño del avión,
el sospechoso.
Para investir las manos de puentes
a lo húmedo sin sangre.
Para saciar la selva de semillas
y lavar el asfalto de las ciudades
sin más pies sin zapatos,
sin más grafos de los acusados.
En desfogue de lo imaginario
para la bondad y la transparencia.
Lo primordial está en la tierra
que hierve por el sacrilegio
de los caídos de todos los vértices
y se frunce de contaminaciones
y arañazos.

Para que no cruja de nuevo el incendio.

Bautizo de Mapa del desalojo


Librería El Buscón, Caracas
17 de julio de 2014. Hora: 6,30 pm

Recital de Armando Rojas Guardia y el Bautizo del libro Mapa del Desalojo, selección y prólogo de Adalber Salas, Común Presencia Editores.
Presentación: Rafael Cadenas

Lugar: Librería El Buscón, Trasnocho Cultural, Paseo Las Mercedes, Caracas, Venezuela

Piedra solar - Cuento


Por Javier Morales C.

Aquí no pasa nada, no más que la vida
pasando de la noche a los espejos
Eliseo Diego


Las piedras no saltan por el calor. Es algo que aprendí bien de mi abuelo quien nació en El Carmen de Bolívar y cada tarde veía correr a las gallinas sobre las piedras de la estrecha carretera que atravesaba el pueblo. Me lo dijo una tarde cuando, aquí, en Bogotá, hace unos diez años, observábamos un atardecer muy parecido a este, que incendiaba la ciudad y su mar de cielo, émulo de algún círculo del infierno, tal vez el último, sereno en el minucioso cambio de su agónica hora. Lo dijo porque me vio tomar una de las piedras que teníamos cerca y le pregunté qué podrían sentir o hacer las piedras ante el brillo del sol. «Las piedras nada sienten y nada hacen frente a lo que sucede en el mundo, allí están siempre pasivas, todas iguales y distintas, nada las altera. Las piedras no saltan por el calor». Se llevó la piedra a la boca, la tragó sin masticar y permaneció en silencio.

Realmente se parece este atardecer a aquel que vi junto a mi abuelo sentado en un parque a orillas de la montaña. Creo que desde entonces vivo en él, en ese atardecer con el que ahora me reencuentro y que me refleja el rostro del padre de mi padre, una imposible premonición de mi rostro. Antes de aquella tarde jamás había pensado en lo que son o pueden llegar a ser las piedras. Desde entonces temo que los colores del cielo cambien en cada atardecer. Por eso, esta tarde, tomo una piedra para llevármela a la boca. Mientras veo que las nubes aún se mueven, la trago. Espero. Ahora noto que llevo varias horas frente al mismo atardecer y que la noche no llega.

***

Javier Morales C. nació en Bogotá en 1986. Residió 10 años en Maracaibo, Venezuela, en donde se graduó como licenciado en Letras. Actualmente reside en Bogotá y trabaja en BibloRed como promotor de lectura y escritura en la Biblioteca Pública Julio Mario Santo Domingo. Ha colaborado con publicaciones en diversos medios electrónicos.